Alika Kinan: “A las víctimas de trata nos quieren arreglar con cualquier cosa”

13/06/2021

Este viernes, en el segundo juicio que se lleva adelante en Ushuaia, el tribunal condenó a penas de entre 8 y 4 años a los imputados en la causa que la tiene como querellante a Alika Kinan, la primera víctima de trata del país que enjuició a sus proxenetas y al Estado por facilitar la explotación sexual. 

La fiscalía había pedido penas más altas y un resarcimiento económico de más de dos millones de pesos, pero el tribunal fijó una suma de 960 mil pesos en concepto de indemnización por daños y perjuicios.

El nuevo tribunal -compuesto por los jueces Guillermo Quadrini, Mario Reynaldi y Alejandro Ruggero- impuso una pena de 8 años de prisión a Pedro Montoya, dueño de El Sheik, el cabaret de la ciudad de Ushuaia en el que Alika estuvo por casi dos décadas, hasta que fue rescatada en octubre de 2012, junto a otras seis mujeres.

Además, los jueces sentenciaron a 5 años de prisión a Ivana García, pareja de Montoya, y a 4 años a Lucy Alberca Campos, la encargada del local. La fiscalía había solicitado 9 años para Montoya, 7 para García y 4 para Alberca Campos. Ahora hay diez días de tiempo por si las partes quieren apelar.

"Quiero Justicia"

"Claro que quiero apelar, quiero justicia. Esta sentencia es una falta de respeto para todas las víctimas. A las víctimas de trata nos quieren arreglar con cualquier cosa", dice Alika a Clarín.

Alika Kinan tiene 44 años, está casada, es madre de seis hijos y milita contra la explotación y la trata de personas. Tenía 19 cuando la captaron en Córdoba para llevarla al Sheik, y 36 cuando el local de Ushuaia fue allanado y ella liberada. En sus testimonios Alika habló de constantes violaciones diarias, de la explotación de sus proxenetas, de la violencia de los clientes, muchos funcionarios de la ciudad.

Alika Kinan, víctima de redes de trata durante 20 años Foto: Emiliana Miguelez

Alika Kinan, víctima de redes de trata durante 20 años Foto: Emiliana Miguelez

Al tiempo de ser liberada, Alika decidió presentarse como querellante contra sus proxenetas y también contra la municipalidad de Ushuaia por facilitar la explotación, ya que las mandaban a revisarse a hospitales públicos para otorgarles libretas sanitarias que dijeran que no tenían enfermedades venéreas ni VIH (supuestamente para sólo servir bebidas) además de tramitar ante la Policía certificados de antecedentes penales,

El primer juicio fue a fines de 2016. El 30 de noviembre de ese año, un Tribunal de Tierra del Fuego condenó a 7 años de prisión a Pedro Montoya y a 3 años a Ivana García y Lucy Alberca Campos. Los tres, considerados culpables del delito de trata de personas con fines de explotación sexual de las siete víctimas rescatadas. El tribunal ordenó entonces a la municipalidad de Ushuaia pagarle 780 mil pesos.

Pedro Montoya y su pareja Ivana Garcia durante el primer juicio en 2016.. Foto: Merle Merle

Pedro Montoya y su pareja Ivana Garcia durante el primer juicio en 2016.. Foto: Merle Merle

La querella había pedido una reparación económica de 2.365.000 pesos por los daños que le había ocasionado el haber sido explotada durante tantos años. Una pericia psicológica presentada en el debate –realizada por peritos oficiales del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de la Nación- aseguraba que Alika sufría estrés postraumático grave y crónico y que el sufrimiento era extensivo a toda su familia.

Alika Kinan abraza a su abogada Marcela Rodríguez durante el primer juicio en Usuaia en 2016.Lucia Merle/Enviada Especial

Alika Kinan abraza a su abogada Marcela Rodríguez durante el primer juicio en Usuaia en 2016.Lucia Merle/Enviada Especial

El 18 de abril de 2018 la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena de Montoya, pero consideró que tanto la reparación económica como la pena para las dos mujeres era baja y ordenó realizar un nuevo juicio. El juicio comenzó el 17 de mayo. La sentencia se conoció ayer. 

El nuevo tribunal aumentó un año la condena a Montoya y subió a 5 la de García y a 4 la de Alberca Campos. Montoya ya está preso. Con este fallo García -hoy en su casa- también debería ir presa, al igual que la encargada del local. Alberca Campos es de nacionalidad peruana, y la Fiscalía pidió la expulsión del país.

Violación a los derechos humanos

"La explotación de la prostitución es una forma de violencia contra las mujeres, una violación a los derechos humanos; no es un contrato, porque no se puede hablar de consentimiento -condición de todo contrato- en situaciones de profunda desigualdad como en el caso", dice la sentencia del tribunal.

"El complejo proceso que lleva a una mujer a ejercer la prostitución y las diversas formas mediando procedimientos brutales de coerción, resultan indicativos que el consentimiento por parte de la víctima no puede considerarse válido por cuanto no resulta concebible aceptar el consentimiento frente a la esclavitud, de la misma forma que no son válidos los contratos en los que una persona renuncie a sus derechos humanos", sigue el escrito. 

Alika Kinan fue víctima de redes de trata durante 20 años, luego de ser rescatada en un allanamiento en "El Sheik". Foto Emiliana Miguelez

Alika Kinan fue víctima de redes de trata durante 20 años, luego de ser rescatada en un allanamiento en "El Sheik". Foto Emiliana Miguelez

"Es que la trata de personas para su explotación sexual en todo el mundo es una de las mayores violaciones a los Derechos Humanos fundamentales", escribieron los jueces. Sin embargo, a la hora de fijar la reparación económica consideraron que era justo que Alika reciba 360 mil pesos por la explotación,  300 mil pesos por el daño psicológico permanente y extensivo a toda su familia y 300 mil pesos por el daño moral. 

"No le dan ningún valor al sufrimiento. Una pericia de la Corte dice que tengo 70 por ciento de incapacidad psíquica y ellos calculan que eso se arregla con 300 mil pesos. Todos esos montos que fijaron son ridículos. Yo voy a seguir luchando, y voy a seguir acompañando a la lucha que dan todas las compañeras, porque siempre creí en la Justicia, pero las leyes, el Poder Judicial, el sistema, los tribunales, siguen en manos de varones que no tienen la menor idea de lo que las mujeres tenemos que pasar", asegura Alika a Clarin

"Toman sólo dos años de los que estuve en Ushuaia, cuando saben que se llevaron más de 16 años de mi vida allá y me dan esa indemnización ridícula -sigue Alika-. Acá está probado el delito, los agravantes y el enriquecimiento de los proxenetas y aún así se les dan esas penas bajísimas. No le dan valor al sufrimiento ni tienen empatía sobre lo que pasó allí, que fue una tortura. Voy a apelar hasta llegar a la Corte". 

Fuente: Clarín

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