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07/06/2025
El reciente interés del Comando Sur de Estados Unidos por contar con una base de submarinos nucleares en Ushuaia no pasó desapercibido. Muy por el contrario, aceleró movimientos diplomáticos y comerciales de otras dos potencias globales que buscan proyectar su influencia desde el extremo sur del continente: China y Rusia. Ambas retomaron contactos con el gobierno de Tierra del Fuego y avanzan en acuerdos con fuerte impronta geopolítica, con la mirada puesta en la cercanía con la Antártida.
En este contexto, el gobernador Gustavo Melella firmó un nuevo convenio con la firma Tierra del Fuego Energía y Química S.A. (TEQSA), controlada por capitales chinos, para retomar un proyecto frenado hace más de una década. Se trata de la instalación de una planta de urea en Río Grande, con una inversión anunciada de 830 millones de dólares, dividida en dos etapas: una inicial, con el montaje de dos turbinas y una central termoeléctrica (u$s100 millones), y una segunda fase destinada a la producción de fertilizantes (u$s730 millones).
El entendimiento pone fin a un conflicto judicial iniciado por TEQSA contra la provincia, luego de que el proyecto quedara paralizado por denuncias vinculadas a su estructura societaria. El mismo gobernador admitió que “el juicio era millonario” y celebró que se resolvió “sin que la provincia pague ni un peso”. Como parte del nuevo compromiso, la empresa deberá contratar mano de obra fueguina y volcar parte de su producción al mercado nacional.
En paralelo, Melella avanza en gestiones con la petrolera estatal rusa Gazprom para relanzar la producción hidrocarburífera en zonas del norte y centro de la isla, a través de una eventual asociación con Terra Ignis, la empresa energética de bandera provincial. Según fuentes del Ejecutivo, si bien aún resta formalizar el vínculo, el interés estratégico de Rusia por operar cerca de la Antártida facilitaría un posible acuerdo.
Las tratativas se producen en simultáneo con la controversia que generó en la provincia la posibilidad de que Estados Unidos instale infraestructura militar en Ushuaia. A esto se suma la inquietud en sectores políticos por el pedido de reactivación del radar de alta potencia que se encuentra instalado en la localidad de Tolhuin.