Detectan plomo por encima de los niveles guía en el río Olivia y advierten falencias en el control del relleno sanitario

13/08/2026

La respuesta del Gobierno provincial a los pedidos de información impulsados en el Concejo Deliberante sobre la situación del relleno sanitario y su posible impacto sobre el río Olivia expuso una serie de observaciones ambientales que mantienen bajo seguimiento al predio municipal.

Entre los datos que generaron mayor preocupación aparece la presencia de plomo por encima del nivel guía utilizado para la protección de la vida acuática. Según el Informe Técnico N.° 077/2024, en muestras tomadas del río Olivia se registraron 12 µg/L aguas arriba del relleno y 6 µg/L aguas abajo, ambos valores superiores al nivel de referencia.

No obstante, el propio informe establece una salvedad: la concentración de plomo fue mayor aguas arriba que aguas abajo, por lo que los resultados disponibles no permiten atribuir técnicamente la presencia del metal al relleno sanitario. Además, el documento señala observaciones vinculadas con la conservación de algunas muestras y advierte que el protocolo analizado no contenía resultados correspondientes a lixiviados.

Un sistema de drenaje bajo observación

La documentación oficial también pone el foco sobre el funcionamiento del sistema hídrico del relleno. Un informe de la Dirección General de Recursos Hídricos concluyó que el diseño del drenaje debe separar los aportes naturales externos de los escurrimientos provenientes del propio predio.

En esa línea, se recomendó realizar un estudio hidrológico e hidráulico, sistematizar el drenaje e incorporar un reservorio o compartimiento de amortiguación con contención impermeable. Otro informe técnico, elaborado en mayo de este año, sostuvo que el sistema existente mezcla escurrimientos naturales con aguas potencialmente contaminadas y no cumple adecuadamente con las condiciones de diseño.

La Provincia también señaló que el canal de guarda forma parte de la red de escurrimiento que conduce directamente hacia el río Olivia. Por ese motivo, en agosto de 2025 se habían exigido obras para adecuarlo, la construcción de un reservorio para excedentes pluviales y la separación entre los aportes naturales y las aguas provenientes del relleno.

Sin freatímetros para controlar el agua subterránea

Otro de los puntos destacados en los informes es que el relleno sanitario no cuenta con freatímetros, los pozos utilizados para monitorear el nivel y la calidad del agua subterránea.

La ausencia de esta infraestructura fue advertida en un informe de abril de 2025, que requirió una propuesta para construir una red de monitoreo que contemple las celdas antiguas, actuales y futuras. El requerimiento volvió a aparecer en junio de 2026, cuando la Provincia exigió estudios hidrogeológicos definitivos y la ejecución de los pozos de monitoreo necesarios.
Los informes también señalan que, si bien no existe evidencia concluyente de contaminación de acuíferos profundos, se identificaron flujos subsuperficiales someros, zonas saturadas y circulación de agua hacia el río Olivia, condiciones que justifican un sistema de monitoreo más robusto y permanente.

Lixiviados y documentación pendiente

La respuesta provincial también deja constancia de que todavía existen datos que deben ser aportados por la Municipalidad de Ushuaia.

Entre ellos figuran los protocolos de análisis de muestras tomadas en las cámaras de captación de lixiviados, registros del tratamiento de los líquidos retirados durante 2024 y 2025, planos y croquis de la red de captación y la cantidad mensual de lixiviados generados.

La Provincia también pidió explicaciones sobre la presencia de un líquido oleoso y con olor asimilable a hidrocarburos observado durante una jornada de muestreo.

En diciembre de 2024, durante una toma de muestras en el río Olivia, el canal de guarda y una cámara de lixiviados, se había constatado además que el canal se encontraba colmado de residuos sólidos dispersos. En esa misma oportunidad no se tomaron muestras de sedimentos del río ni del canal. El informe también dejó asentado que el relleno no contaba con freatímetros y que se habían observado sectores anegados que podrían corresponder a lixiviados provenientes de las celdas y escurrir aguas abajo.

La Provincia exige un plan integral

Frente a este escenario, la Secretaría de Ambiente viene reclamando al Municipio una serie de medidas para regularizar la situación.

Entre los requerimientos figura la elaboración de un Plan Maestro de Manejo Hídrico, que contemple la separación efectiva de los drenajes, la adecuación del canal de guarda, la construcción de un reservorio, una red de monitoreo superficial y subterráneo, protocolos de toma de muestras y análisis mediante laboratorios acreditados y las autorizaciones correspondientes para ejecutar las obras hidráulicas.

En paralelo, la Provincia exigió un cronograma de trabajo con etapas, plazos y responsables para las distintas acciones pendientes en las parcelas que integran el relleno sanitario.

La conclusión oficial sostiene que no está acreditada una afectación actual y cuantificada del río Olivia atribuible exclusivamente a los lixiviados del relleno sanitario. Pero, al mismo tiempo, los organismos técnicos provinciales identificaron condiciones de riesgo que consideran suficientes para justificar la continuidad de los monitoreos, completar la documentación pendiente y ejecutar medidas preventivas y correctivas.

El planteo del concejal Vladimir Espeche

Los informes fueron remitidos al Concejo Deliberante en respuesta a las Minutas de Comunicación N.° 48 y 49, vinculadas con la situación operativa del relleno sanitario y su posible incidencia sobre el río Olivia. La documentación también señala expresamente que parte de la información había sido elaborada a partir de un pedido de acceso a la información pública presentado por el concejal del Movimiento Popular Fueguino, Vladimir Espeche.

Tras recibir la respuesta, Espeche sostuvo públicamente que existe una “alerta máxima” por la presencia de plomo y cuestionó las condiciones del relleno sanitario. También apuntó contra el bloqueo del canal de guarda, la ausencia de freatímetros y la existencia de un conducto proveniente de la planta de asfalto en el que, según señaló, se observó líquido oleoso y olor compatible con hidrocarburos.

El concejal anticipó que presentará un proyecto para exigir un plan de trabajo que establezca acciones concretas, plazos y responsables para corregir las situaciones observadas y reforzar el monitoreo de las aguas.

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